Escucho la canción de una perla, la escucho fuerte, claro.
La canción despide una estela brillante, sombría; se quedará conmigo por mas de 7 días, el sol me quema, me congela ...
No resisto mas, entraré en el río, esperando que , por algún motivo, las llamas que congelan mi cuerpo desaparezcan y comience a brillar.
Estando en el fondo del río, mi cuerpo se convierte cenizas de cristales, tan brillantes como el abismo, mi cuerpo se regenera, desaparece.
Ahora soy una silueta tan brillante, tan sombría, que danza sobre las nubes marinas y rompe la delgada linea que existe entre el cielo acuatico y el mar ligero.
La olas de cielo comienzan a acabar con sol estrellado, los fuertes vientos del mar comienzan a disolver a las mariposas de arena ... todos estan maravillados, aterrorizados.
